Blog / 16.10.2026

Cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico: 8 factores que deciden el precio

Fotógrafo gastronómico en Mallorca: sushi de KOIMAR

¿Cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico? Es lo primero que quiere saber cualquier restaurante antes de pedir fotos, y es lógico. La respuesta honesta es que depende, pero no es un «depende» para escurrir el bulto: hay factores muy concretos que hacen que una sesión sea más sencilla o más completa.

Soy fotógrafo gastronómico en Mallorca y trabajo con restaurantes y hoteles de toda la isla desde mi estudio en Cala Ratjada. En este artículo te explico qué influye en el precio, qué preguntas conviene hacer y cómo pedir un presupuesto que se pueda comparar de verdad. Sin cifras inventadas: con lo que realmente cambia el trabajo.

1. Cuántos platos y qué tipo de fotos necesitas

Es el factor que más pesa. No es lo mismo fotografiar cinco platos nuevos para redes que toda la carta para la web, Google y las apps de delivery. Y dentro de cada plato, tampoco es lo mismo una sola foto que varias: el plato entero, un detalle de la textura y una vista cenital para recortar.

Las fotos de mesa, con varios platos compartiendo escena, llevan más preparación: hay que componer, equilibrar colores y que todo salga de cocina a la vez. Son las que mejor venden la experiencia, pero cuentan como trabajo extra.

Carrillera con puré y pimiento verde en plato verde, con más platos en la mesa de fondo, fotos que explican cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico según la carta
Plato protagonista con la mesa de fondo: cuenta cómo se come en el restaurante. Ca Nostra, Artà.

2. El tiempo de sesión y el ritmo de la cocina

En una sesión gastronómica quien marca el ritmo es la cocina. Si los platos salen seguidos y con el emplatado claro, avanzamos rápido. Si hay que preparar cada uno desde cero o la sesión coincide con el servicio, todo se alarga.

Las fotos con movimiento (una salsa cayendo, aceite, una mano que sirve) piden varias tomas hasta que sale la buena. Quedan espectaculares en redes, pero también suman tiempo. Por eso, cuanto mejor preparada está la sesión, más fotos salen en las mismas horas. Te lo cuento paso a paso en cómo preparar una sesión de fotos para restaurantes.

Mano vertiendo salsa roja sobre arroz frito en plato blanco con fondo negro
Las fotos de acción necesitan varias tomas, pero dan vida a la carta. King Do.

3. Solo platos o también sala, terraza y equipo

Muchos restaurantes empiezan pidiendo «fotos de platos» y luego se dan cuenta de que en la web y en Google también necesitan la sala, la terraza, la barra y al equipo. Son fotos distintas: piden otra luz, otra óptica y, a veces, otra hora del día. En una terraza frente al mar, por ejemplo, la mejor luz no siempre coincide con la hora en que la cocina está libre.

Mi consejo: si vas a necesitarlas, inclúyelas desde el principio. Hacerlo todo el mismo día sale mejor que montar dos sesiones.

Tosta con huevos y brotes en una terraza con vistas al mar en Mallorca
El plato y el lugar en la misma foto: la terraza también vende. Träumeria, Son Moll (Cala Ratjada).

4. Bebidas, cócteles y producto

Un cóctel no se fotografía igual que un plato. El vidrio refleja todo, el hielo se derrite y la espuma baja en un minuto. Hay que controlar los reflejos y trabajar rápido. Si tu negocio vive mucho de la barra, como un chiringuito o un bar de hotel, merece la pena dedicar un bloque de la sesión solo a las bebidas.

Dos mojitos con lima y hierbabuena sobre fondo oscuro, fotografía de cócteles para un chiringuito
Las bebidas piden su propio montaje de luz por los reflejos del vidrio. Xiringuito Son Moll, Cala Ratjada.

5. Estilismo, vajilla y atrezo

Hay sesiones en las que basta con la vajilla del restaurante y una mesa bonita. En otras se busca un estilo concreto: fondos oscuros, piedra, madera, telas, ingredientes alrededor del plato. Cuanto más elaborado es el estilismo, más preparación lleva antes y durante la sesión.

Lo importante es que el estilo sea coherente con tu cocina y que se mantenga en todas las fotos. Una carta con diez estilos distintos se ve desordenada, como explico en los errores más comunes en las fotos para la carta.

6. Edición, formatos y plazo de entrega

Las fotos no terminan al disparar. Cada imagen se selecciona, se corrige el color para que el plato se vea como es y se retocan migas, gotas o brillos. Si además necesitas recortes para Instagram, historias, la web, la carta impresa y las apps de delivery, son más versiones de cada foto.

En mi caso entrego las fotos en 72 horas, listas para usar en todos los formatos que hayamos acordado. Pregunta siempre cuántas fotos editadas incluye el presupuesto, en qué formatos y en cuánto tiempo.

7. Para qué vas a usar las fotos

No es lo mismo usar las fotos en tu web y tus redes que en una campaña de publicidad, en vallas o cedidas a una marca de bebidas. En España, la Ley de Propiedad Intelectual protege las fotografías, y lo que se pacta con el fotógrafo es el uso que puedes hacer de ellas.

No te asustes: para un restaurante lo normal es poder usarlas en la carta, la web, Google, las redes y el delivery. Solo asegúrate de que el presupuesto lo diga por escrito.

8. Por qué lo más barato puede salir caro

Las fotos de tu restaurante van a estar meses en la carta, en Google y en las apps. Si salen oscuras, con colores falsos o cada una de su padre, te restan clientes todos los días. Al comparar cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico frente a otro, no mires solo el total: mira cuántas fotos editadas recibes, si el estilo de su portafolio encaja con tu cocina y si has visto trabajos reales para otros restaurantes.

Mano sirviendo una pizza con rúcula y parmesano en plato blanco
Fotos pensadas para durar en la carta, la web y el delivery. Al Capone, Cala Ratjada.

Checklist: antes de preguntar cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico

  • Lista de platos que quieres fotografiar (empieza por los que más vendes y las novedades).
  • Si necesitas también sala, terraza, barra, equipo o bebidas.
  • Dónde vas a usar las fotos: carta, web, Google, redes, delivery, publicidad.
  • Formatos que necesitas: vertical, horizontal, cuadrado.
  • El estilo que te gusta (guarda dos o tres ejemplos).
  • Días y horas en los que la cocina puede dedicarse a la sesión.
  • Cuándo necesitas tener las fotos.

Con esto sabrás cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico para tu caso concreto: cualquier fotógrafo te puede dar un presupuesto ajustado, y tú puedes comparar varios en igualdad de condiciones.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no pones precios en la web?

Porque cada restaurante necesita algo distinto: no se parece en nada una sesión de cinco platos para redes a fotografiar la carta entera, la terraza y los cócteles. Prefiero preguntarte qué necesitas y prepararte una propuesta cerrada, sin sorpresas.

¿Se puede hacer la sesión por partes?

Sí. Muchos restaurantes empiezan por los platos estrella y van añadiendo novedades cada temporada. La clave es mantener la misma luz y el mismo estilo para que todas las fotos encajen entre sí.

¿Cuánto tardo en tener las fotos?

Te las entrego editadas en 72 horas, listas para la carta, la web, las redes y las apps de delivery.

¿Puedo usar las mismas fotos en Glovo, Uber Eats y Just Eat?

Sí, si se piensan desde el principio con el formato que pide cada app. Lo explico en fotos para Glovo, Uber Eats y Just Eat.

¿Te preparo una propuesta?

Si tienes un restaurante, un chiringuito o un hotel en Mallorca y quieres saber cuánto cuesta un fotógrafo gastronómico para tu caso concreto, mira cómo trabajo en fotografía gastronómica en Mallorca y los proyectos para otros restaurantes de la isla. Luego escríbeme con tu lista de platos y te preparo una propuesta sin compromiso.

¿Hablamos de tu proyecto?

Cuéntame qué necesitas y te respondo con una propuesta y un presupuesto cerrado.