La sesión
Victor y Marie querían unas fotos con sus hijos que reflejaran cómo son en casa: cariñosos, divertidos y sin posados rígidos. Con un bebé en la sesión, la clave era ir a su ritmo.
En el estudio de Cala Ratjada empezamos jugando para que el peque se soltara, y a partir de ahí llegaron las risas de verdad. Combinamos un fondo gris claro, fondos de color cálido y una serie en blanco y negro, con fotos de toda la familia, de los padres y de cada vínculo por separado.









